jueves, 2 de julio de 2015

Maestro : Sembrador de Semillas de ilusiones. Obrero del Saber

Carta de un maestro a su alumno
Y tú,  ¿ya sabes a que clase de gente perteneces?
Estimado Alumno:

Hoy que brincas hacia un nuevo peldaño de tu formación académica, es momento preciso de hacer un alto y reflexionar sobre algunos conceptos que mucho te ayudarán: el Saber, el Poder y el Querer.

Personas hay que los saben conjugar muy bien, pero no se da en el común de la gente.

Hay gente que sabe, pero no quiere.

Hay gente que quiere, pero no puede.

Hay gente que puede, pero no sabe.

Mas aún, hay gente que sabe y que puede pero no quiere.

Hay gente que quiere y que sabe, pero no puede.

Hay gente que puede y que quiere, pero no sabe.

Y tú, ¿ya sabes a que clase de gente perteneces?

Te felicito por el paso que acabas de dar y te invito a que, ya ubicado, desarrolles con la ayuda de Dios, la capacidad de conjugar estos tres conceptos. Solo permíteme recordarte que no te olvides de dar GRACIAS.  ¿A quién???… te preguntarás.

Primero que nadie a Dios, que nos da sin pedir nada a cambio; posteriormente a tus padres por su amor, comprensión y apoyo; a tus compañeros por ser cómplices de tus alegrías y tristezas; a tu Colegio, por darte esa etiqueta como parte integrante de él, y a tus maestros por los conocimientos y habilidades que te ayudaron a descubrir en ti.

Además, gracias por haberme dejado compartir contigo todos tus aprendizajes, alegrías y tristezas en estos cinco años de estudio , porque en este tiempo te pude conocer y supe que eres una persona capaz de formar parte de un mundo mejor. Solo deseo que sigas igual, poniendo muchas ganas a todo lo que te ensenen tus maestros.

Gracias por soportar mis enojos, aunque en esos momentos los considere necesarios para mejorar tu conducta y hacerte  un mejor alumno y persona.  Quiero que sepas que me siento muy orgulloso del grupo que juntos formamos y del cual guardo un gran recuerdo y donde tu fuiste parte importante.

Felicidades por el empeño que pusiste para aprender cosas que para ti eran nuevas.

Tal vez nunca te lo dije pero en todo este tiempo me hiciste sentir el mejor de los maestros; recuerda que siempre estaré presente cuando me necesites, no olvides que soy tu amigo.

Tu maestro que te estima



Carta No. 2.
SIGUE TU DESTINO, DONDE SEA QUE TE LLEVE
Estimado Alumno:

Hay un momento en la vida, en que comprendes que es tiempo de cambiar, y que si no lo haces, nada jamás podrá cambiar. Comprendes que si al fracasar no tienes el coraje de comenzar de nuevo, la vida seguirá sin ti.

La dicha no nos acompaña siempre y nuestra vida a  veces torna diferente de lo que nos imaginamos.  No siempre nuestros días brindan lo que esperan. Sin comprender porque, a veces toman rumbos tan imprevisibles que ni en tus sueños se hubieran asomado. Pero igual, si no te animas a escoger un camino, o a realizar un sueño, estas en gran peligro de vagar sin rumbo y perderte.

Más bien que preguntarte con mil ansias por que tu vida se ha tornado como es ahora, acepta el camino abierto que te espera. Olvídate de lo que fue, no te confundas.  Eso ya paso. Solo el presente importa. El pasado es ya una ilusión, y el futuro todavía no existe. Pero vivimos hoy.

Mide tus pasos uno a uno, sin perder la fe, guardando tu valor y confianza. Con tu frente alta, no temas sonar, ni mirar las estrellas. Un poco más de paciencia, tu vigor volverá y encontrarás tu vía. Una senda mas bella y serena de lo que te lleve, cumpliendo todos tus deseos.

No pierdas confianza en tus fuerzas, y toma esa nueva vía.  Veras que está llena de alegría, de aventuras y deleite como ni en tus sueños te imaginaste.


¡Felicidades!

Textos Bíblicos Para El Día Del Maestro
"Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar;
Sobre ti fijaré mis ojos." Salmos 32:8
"El discípulo no es superior a su maestro; mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro." Lucas 6:40


"Instruye al niño en su camino,
Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él." Proverbios 22:6


"Goteará como la lluvia mi enseñanza;
Destilará como el rocío mi razonamiento;
Como la llovizna sobre la grama,
Y como las gotas sobre la hierba" Deuteronomio 32:2


"De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos." Mateo 5:19


"Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad." 2 Timoteo 2:15


"Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano." 1 Corintios 15:58


"Sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros" 1 Pedro 3:15


"Y echaron suertes para servir por turnos, entrando el pequeño con el grande, lo mismo el maestro que el discípulo." 1 Cronicas 25:8


"El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor." Mateo 10:24


"De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza" Romanos 12:6-7


" Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación." Santiago 3:1


"De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos." Mateo 5:19


"Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy." Juan 13:13


" Esto manda y enseña." 1 Timoteo 4:11


"Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros." Juan 13:14
               
Señor:
Gracias por mi vocación a la enseñanza.
Concédeme ejercerla con amor,
prudencia, sabiduría y paciencia.
Ayúdame a ver a mis alumnos
con Tu mirada de misericordia
para sólo captar el bien en cada uno,
conocer sus cualidades,
alentar sus sueños y proyectos,
y enseñarlos con dulzura y firmeza
a corregir sus faltas y tropiezos.
Que sepa compartir sus alegrías,
comprender sus inquietudes
y consolar sus tristezas.
Maestro Bueno:
Haz que logre enseñarles a ser
constructores de justicia y de paz,
honestidad, fraternidad y perdón,
defensores de la vida y la verdad.
Que sepa compartirles la fe,
comunicarles esperanza,
animar su perseverancia y valentía,
alentar su caridad y alegría
y sembrar en su corazón la voluntad
de caminar Contigo y hacia Ti
dedicando sus dones y talentos
al servicio y al bien de los demás.

Amén

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